We have updated our Privacy and Cookie Notice to keep you informed where we may process your personal data. See more here or contact us for more information.

GANADOR MUNDIAL WORLD CLASS 2013

David comenzó a trabajar en bares a los 18 años, pero una fiesta organizada en un bar dos años más tarde despertó su interés. El propietario encargó una serie de cócteles y quedó enganchado.

Se convirtió sommelier y maitre, primero en el restaurante Mugaritz, de tres estrellas Michelin, y luego participó en la apertura del Hotel Sheraton en Bilbao. Pero su amor por los cócteles no le abandonó, por lo que, junto a su hermano, ahora es dueño de Caf Kobuk, Jigger Bar y una empresa de catering, Kobuk Events.

David se describe a sí mismo principalmente como autodidacta en coctelería, aunque ha asistido a algunos cursos. Conocido por su gran habilidad para presentar cócteles a los invitados y jueces de la competencia, es un bartender excepcional.

Antes de que David sirva su próxima bebida, hablamos con él:

¿Por dónde quieres empezar?
Mi estilo es clásico, con un toque moderno. Mis habilidades de presentación son una de mis mayores fortalezas.

Suena impresionante. Dinos un sabor del que no puedes prescindir.
Me encantan los sabores amargos y los cítricos. No puedo pasar junto a los limones verdes de los limoneros de mi madre sin olerlos o probarlos.

¿Con qué marca Reserve los mezclarías?
Debido al boom del gin tonic en España, elegiría Tanqueray No 10, o Don Julio y Zacapa.

¿Qué pregunta te gustaría que hicieran los invitados?
"
Sorpréndeme". La gente ha pedido tradicionalmente siempre la bebida y la marca; ahora empiezan a confiar más en el profesional.

Cuéntanos sobre World Class.
Me ha aportado más eventos y cursos para después poder enseñar a la gente sobre coctelería.

¿Y tu mayor influencia?
Giuseppe Santamaria, Manabu Ohtake, Dennis Zoppi, Takumi Watanabe y Erik Lorincz, por su elegancia y su personalidad.

¿Qué sientes que está cambiando?
El cliente. Están bebiendo menos, pero de mayor calidad. También estamos en una era en la que los bartenders están obteniendo más reconocimiento y están más cerca de la celebridad de los grandes cocineros.

¿Y tus planes?
Mis aspiraciones son hacer felices a los clientes y transmitir la experiencia a las nuevas generaciones.

Muchas gracias por la charla. ¿Ahora a dónde nos vamos?
A O'Clock, en Madrid, para disfrutar de un gran cóctel de grog.